El Teatro Municipal Marcelo Grande acogió la entrega de las distinciones Viñadores 2025, un emotivo acto que reconoció la dedicación de vecinos, entidades y empresas que representan los valores más profundos de Tomelloso. Presidida por el alcalde Javier Navarro, la ceremonia se convirtió en un reflejo de la identidad, la solidaridad y la cultura de un pueblo que avanza hacia su V Centenario orgulloso de su gente y de su historia.
Reconocimiento a la excelencia local
El Teatro Municipal Marcelo Grande de Tomelloso se vistió de gala este jueves para celebrar uno de los momentos más esperados de la Feria y Fiestas: la entrega de las distinciones Viñadores 2025. Con un público entregado que llenó el patio de butacas, el acto estuvo presidido por el alcalde Javier Navarro y la concejala de Cultura, Inés Losa, y volvió a poner de manifiesto el compromiso del Ayuntamiento, que desde 1997 distingue a aquellas personas y entidades que destacan por su esfuerzo y aportación al municipio.
Este año, los galardonados fueron: la Farmacia de Cristina González de la Cruz en el ámbito económico, por su papel esencial durante la pandemia al convertirse en un centro de referencia accesible para toda la ciudadanía; Centro Tractor S.L., premiado en el ámbito agrícola como empresa familiar de referencia en la mecanización del campo, con una trayectoria recogida ahora por la segunda generación, representada por Mauricio Rodrigo y Rafael Millán; Antonio López López, reconocido en el ámbito social por su incansable labor como voluntario en Elder y Cáritas; Rocío Torres Márquez, distinguida en el ámbito cultural tras más de cuarenta años al frente de la Biblioteca Municipal, promoviendo el acceso a la lectura y la cultura local; y finalmente, la Parroquia de La Asunción de Nuestra Señora, nombrada Viñador de Honor como símbolo espiritual y patrimonial de la ciudad, en un año en que celebra 450 años de historia, recogiendo la distinción el sacerdote José Ángel Martín Acosta.
El espíritu del Viñador
Durante el acto, el alcalde Javier Navarro subrayó la trascendencia de los premios, destacando que los Viñadores representan “la raíz profunda, la perseverancia y la generosidad de compartir el esfuerzo con toda la comunidad”. Para Navarro, ser Viñador en Tomelloso significa mucho más que cultivar la tierra; es encarnar los valores de la transformación y el compromiso con el futuro colectivo.
El alcalde insistió en que estas distinciones son la forma más noble de agradecer a quienes dejan una huella indeleble en el camino del municipio, afirmando que “vuestras historias son la historia de Tomelloso”. De este modo, los galardones se consolidan como un reflejo del músculo social, económico y cultural de una ciudad que mira hacia su V Centenario con orgullo y confianza.
Una gala cargada de arte y emoción
La ceremonia, presentada con dinamismo por el director y actor local Alberto Palacios, junto a los jóvenes intérpretes María Perales, Francisco Crespo y Álvaro Ropero, se tiñó de poesía, música y teatro, creando un ambiente cercano y emotivo. La combinación artística convirtió la entrega de premios en una auténtica celebración del patrimonio humano y cultural de Tomelloso, reforzando la idea de que los Viñadores no son solo un reconocimiento, sino también un espejo de la identidad de todo un pueblo.
























