El Ayuntamiento de Tomelloso se posiciona como ejemplo de gestión eficiente al pagar a sus proveedores en una media de 10,81 días, muy por debajo de la media regional y nacional, fortaleciendo la economía local y la confianza empresarial
El Ayuntamiento de Tomelloso continúa consolidándose como un modelo de gestión económica eficiente y responsable, situándose como un ejemplo a nivel regional y nacional por su compromiso con las empresas y autónomos que colaboran con la administración local. Según los últimos datos publicados por el departamento de Tesorería correspondientes al segundo trimestre de este año, el plazo medio de pago a proveedores se ha fijado en 10,81 días, una cifra que se prevé mantener durante el tercer trimestre, reforzando la imagen de Tomelloso como referente de buen desempeño en la administración pública.
Este resultado refleja una clara diferencia frente a otras administraciones. Para ponerlo en contexto, la Consejería de Hacienda de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha mantiene un plazo medio de pago de 17 días, mientras que la media del conjunto de comunidades autónomas se eleva hasta los 27 días. Por su parte, la Administración Central, según los registros del Ministerio de Hacienda, registra un plazo medio de 23 días. Esta comparativa deja en evidencia la agilidad y eficacia con la que el Ayuntamiento de Tomelloso gestiona sus recursos económicos, situándose muy por debajo de estos plazos.
Apoyo directo a empresas y autónomos
Con esta rapidez en los pagos, el consistorio no solo cumple con la normativa vigente, sino que garantiza la liquidez de las empresas y autónomos que prestan servicios o suministran materiales al Ayuntamiento. Esta dinámica favorece el flujo económico local, facilita la estabilidad financiera de los negocios y refuerza la confianza del sector empresarial en la administración municipal.
Para muchos autónomos y pequeñas empresas, que suelen enfrentarse a dificultades para mantener su tesorería equilibrada, recibir los pagos de forma ágil es clave para asegurar el mantenimiento de su actividad, pagar a sus propios proveedores y proteger los puestos de trabajo que generan. Este círculo virtuoso repercute directamente en la economía de Tomelloso, contribuyendo a que la ciudad cuente con servicios públicos de calidad y un entorno empresarial sólido.
Compromiso con la estabilidad financiera
El equipo de Gobierno, encabezado por el alcalde Javier Navarro, ha subrayado en diversas ocasiones que mantener unas cuentas públicas saneadas es una prioridad estratégica. Cumplir con las obligaciones de pago en plazos tan reducidos no solo responde a una obligación legal, sino que constituye una muestra tangible de responsabilidad y compromiso con quienes trabajan codo con codo con el Ayuntamiento, contribuyendo al desarrollo económico y social de la ciudad.
Desde el consistorio se destaca que esta política financiera no sería posible sin una gestión rigurosa y transparente que garantice que los recursos públicos se administran de forma eficiente. Además, este esfuerzo supone una mejora de la imagen institucional de Tomelloso, posicionándola como una administración moderna y confiable.
En palabras de fuentes municipales, este ritmo en la gestión económica no solo beneficia a las empresas y autónomos, sino que repercute directamente en la ciudadanía, que ve cómo el Ayuntamiento responde de manera ágil a las necesidades del municipio. “Cada pago realizado en tiempo y forma es un paso hacia una administración más cercana, responsable y eficiente”, han señalado.
Con la previsión de mantener este ritmo en el tercer trimestre, Tomelloso se sitúa como un ejemplo de cómo la buena gestión financiera puede convertirse en motor de confianza y crecimiento económico, fortaleciendo el tejido empresarial y garantizando que la ciudad siga avanzando con paso firme hacia un desarrollo sostenible y equilibrado.
